Antes de pedir presupuesto para una integración API, describe qué debe ocurrir con un registro desde su creación hasta su última actualización. “Conectar la web con el ERP” no define los datos, la dirección del intercambio ni las responsabilidades ante un fallo.
Identifica sistemas y responsables
Anota el nombre, la edición, la documentación API y el responsable de negocio de cada aplicación. Confirma que el contrato permite usar las funciones necesarias y que existe un entorno de prueba. No incluyas contraseñas ni tokens reales en una petición general: acuerda un procedimiento de acceso controlado al iniciar la implementación.
Define qué sistema es la fuente autorizada para cada entidad o campo. El ERP puede controlar disponibilidad y la tienda registrar inicialmente pedidos. Una sincronización bidireccional necesita una regla para resolver conflictos; de lo contrario, puede sobrescribir cambios válidos.
Construye una correspondencia de campos
En un ejemplo de pedidos, relaciona identificador externo, línea, código de producto, cantidad, unidad, moneda, estado y fechas. Añade obligatoriedad, valores permitidos, límites y significado de los campos vacíos. “Desconocido” no significa necesariamente “borrar el valor existente”.
Prepara muestras anonimizadas de un pedido normal, una cancelación parcial y un producto desconocido. Estos casos muestran supuestos que los nombres de campo no revelan. Aclara cómo se mantiene la identidad del pedido cuando se modifica.
Define cuándo se intercambian los datos
- ¿Qué evento de negocio inicia el envío?
- ¿Qué retraso admite el equipo receptor?
- ¿Cómo se representan cambios, cancelaciones y eliminaciones?
- ¿Qué ocurre si las actualizaciones llegan desordenadas?
- ¿Qué límites de uso y ventanas de mantenimiento existen?
Consulta la documentación vigente del proveedor para confirmar límites y comportamiento de entrega. Sustituye expresiones como “actualización inmediata” por objetivos medibles y un tratamiento explícito de las excepciones.
Incluye la recuperación en el alcance
Separa errores que permiten un reintento automático de aquellos que requieren una corrección humana. Reprocesar una operación no debería crear otro pedido. Conserva un identificador estable del origen y acuerda cómo detectar duplicados.
El operador necesita ver registros fallidos, entender el motivo y poder repetir una operación de forma segura. Registra referencias y cambios de estado sin copiar innecesariamente datos sensibles. Asigna el equipo que responderá a las alertas.
Escribe pruebas de aceptación
- Un registro válido llega una vez al destino correcto.
- Un campo obligatorio ausente genera una excepción visible.
- Una interrupción temporal se recupera sin duplicar pedidos.
- Una cancelación posterior sigue la regla acordada.
- La conciliación permite localizar registros ausentes o inconsistentes.
Consulta nuestro servicio de integración API. Envía la lista de sistemas, ejemplos anonimizados y resultados esperados mediante contacto para concretar el proyecto.