El traspaso de una web está completo cuando sus responsables pueden operarla, recuperarla y localizar el soporte adecuado. Una carpeta de diseños y una página de inicio que funciona no aclaran quién renueva el dominio o qué hacer si dejan de llegar consultas.

Utiliza esta lista antes del lanzamiento o al cambiar de proveedor. Registra para cada punto una persona responsable, la evidencia de comprobación y las acciones pendientes.

Comprueba la titularidad y los accesos

Enumera el registrador del dominio, alojamiento, gestor de contenidos, repositorio de código, analítica y servicios conectados. Confirma qué organización es titular de cada cuenta, quién gestiona la facturación y qué personas necesitan acceso. Invita a usuarios identificados con roles adecuados en lugar de compartir una única contraseña de administrador.

Revisa las fechas de renovación y los contactos de recuperación. El correo personal de un antiguo colaborador no debería ser la única vía para renovar o recuperar un servicio esencial.

Documenta cómo funciona la entrega

  • Ubicación del código, recursos gráficos y contenido aprobado.
  • Diferencias entre los entornos de pruebas y producción.
  • Gestión de configuración y secretos sin incluirlos en documentación ordinaria.
  • Plugins, servicios, fuentes y dependencias que exigen licencia o renovación.
  • Pasos para publicar cambios, comprobarlos y volver a una versión anterior.

En una web multilingüe, identifica al responsable de cada idioma y cómo se trasladan los cambios de una página de servicios a las demás versiones. Incluye las redirecciones y las rutas importantes de recepción de consultas.

Verifica la restauración de las copias

Acuerda qué se copia, dónde se guarda, durante cuánto tiempo y quién puede restaurarlo. Una notificación de copia completada no equivale a una recuperación probada.

Restaura una copia representativa en un entorno aislado y comprueba contenidos, archivos subidos y configuración esencial. Evita que la copia restaurada envíe consultas reales u otras notificaciones externas durante el ejercicio. Registra el tiempo empleado y los pasos que faltan, sin convertir esa observación en un plazo de recuperación garantizado.

Asigna revisiones e incidencias

Especifica quién revisa actualizaciones, avisos de caducidad, recepción de formularios y disponibilidad. Define cómo se comunica un incidente, quién lo investiga y cuándo interviene otro proveedor. Confirma horarios de soporte y objetivos de respuesta en el acuerdo real; el mantenimiento no implica automáticamente atención permanente.

Distingue un fallo de una función existente de una petición nueva. Indica también quién autoriza cambios que afecten al coste o a la operación.

Ensaya el traspaso con quien recibe la web

Pide al nuevo responsable que haga un cambio pequeño en el entorno de pruebas siguiendo la documentación. Después, que localice la copia más reciente, el procedimiento de publicación y el contacto para incidencias. Sus preguntas revelarán vacíos que una simple lista de archivos entregados no muestra.

Asigna responsable y fecha objetivo a todo lo pendiente. Actualiza las instrucciones después de cambios importantes para que el siguiente operador no herede procedimientos obsoletos.

Si preparas un lanzamiento o un cambio de mantenimiento, conoce nuestro servicio de desarrollo web y describe el traspaso que necesitas.